ISABEL VILLANUEVA E FRANÇOIS DUMONT Reseña de Patrick Alfaya

ISABEL VILLANUEVA (viola) E FRANÇOIS DUMONT (piano)

Patrick Alfaya, asesor artístico do Enclave de Cámara

Este 2020 celebramos uno de los aniversarios más importantes de la música: 250 años del nacimiento de Beethoven. Su música estará presente por todos los lados, sin duda son obras que lo merecen -salvo alguna rara excepción-. Podríamos decir que parte de su genialidad fue ser muy humano. ¿A qué me refiero? A lo que afirmó otro insigne músico, Leonard Bernstein, en la televisión junto al actor Maximiliam Schell (protagonista de películas como “Vencedores o vencidos” o “La cruz de hierro”). Bernstein dijo en su intervención que “No hay ningún aspecto aislado en su música que nos permita afirmar que era un gran compositor”. “Ni sus melodías, ni sus armonías, ni su contrapunto, ni como pintor sonoro, ni su orquestación. En todo ello podemos encontrar defectos,” continuó. Sin embargo, señalaba Bernstien, “En su música cada nota es siempre correcta. Ningún compositor (incluido Mozart) tuvo esa capacidad para que todo resulte imprescindible y al mismo tiempo acertado. Eso hace que sus composiciones sean inmejorables.” Probablemente sea esa “genialidad ordinaria” lo que le hace el músico más universal de todos los tiempos, convirtiéndole, como decía el pensador palestinoestadounidense, Edward Said, que era patrimonio de todo el género humano.

Sería bueno aprovechar esta universalidad no sólo para reivindicar al maestro nacido en Bonn, sino también para reivindicar la música clásica como parte de nuestro acervo, y, ya de paso, dado los tiempos que corren, en general reivindicar la cultura como una herramienta de reflexión. La cultura tiene sentido en tanto nos haga reflexionar, nos impresione, estimule, suscite sensaciones, todo aquello que haga que nuestro cerebro discurra. No es que todo acto cultural se deba convertir en un acto reivindicativo, pero sí reflexivo.

Ahora bien, también hay una responsabilidad de quien programa para atraer la atención y para descubrir ideas al público. Por ello me congratulo de que los dos artistas que nos acompañarán esta tarde en el concierto de Enclave de Cámara en el Liceo de Orense -la viola Isabel Villanueva y el pianista François Dumont- hayan incluido en su programa a un compositor muy conocido de nombre, Glinka, pero que, por lo menos en Occidente, casi nunca se programa. Glinka fue uno de los mayores músicos de la historia de Rusia, su obra es interesantísima, y dejo huella en compositores como el que completa el programa: Prokofiev. ¡Qué lo disfruten!.

Reseña publicada no Diario La Región (Ourense) o 06/02/20